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sábado, 20 de diciembre de 2014

WWJD

Cuando yo tenía algo así como 10 años, se comenzó a utilizar ésta frase que generalmente se escribía en pulseras: "WWJD". Esas letras representan: "What Would Jesus Do", lo que traducido en español sería: "¿Qué haría Jesús?" (en mi lugar).
WWJD representaba la salida a tantas preguntas. Si tenías alguna pregunta sobre algo, si debías hacerlo o no, en tu muñeca leías "WWJD" y automáticamente te tomabas un tiempo para pensar que decisión tomar. La verdad, para mi, fue una gran idea. Casi todos, sobre todo jóvenes, utilizaban la pulsera y era inspiracional porque te enseñaba, te desafiaba a ser un fiel seguidor de Jesús.

Hoy en día, los jóvenes, estamos siendo perseguidos. Si sos joven, sos un fiel candidato a gastar tu dinero en cosas superficiales. Las publicidades que se ven todos los días no invitan a ser como ellos quieren, nos dicen como vestirnos, como peinarnos, que consumir e incluso que pensar. Somos el blanco ideal de diferentes empresas que nos utilizan como hámsters en su rueda: por más que corramos siempre vamos a estar en el mismo lugar y cansados.
Esta persecución de las empresas hace que corramos tras todo lo que vemos. Nos convierten más en seres de "ver para creer" en seres de "ver para tener". Y ahora que hablamos de ver, todo entra por los ojos por eso siempre hay que cuidar lo que vemos. (No voy a expandirme en esto, pueden leer más en éste link que escribí Cuidadito... cuidadito, que en cierta forma va acompañado con éste escrito). Y la Biblia en varios pasajes nos enseña sobre la importancia de ver:

Tu ojo es una lámpara que da luz a tu cuerpo. Cuando tu ojo es bueno, todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es malo, todo tu cuerpo está lleno de oscuridad. Y si la luz que crees tener en realidad es oscuridad, ¡qué densa es esa oscuridad!
Mateo 6:22-23 (NTV)


Entonces, regresando al tema, de tanta información que recibimos actuamos sin pensar. Las pulseras de WWJD nos las cambian por la de "Comprame" y "Vendete". Nos dicen que si es agradable a la vista y todos la utilizan, por más de que sea costoso y supere el dinero que tenemos, debemos comprarlo y si no nos alcanza podemos sacarlo en cuotas y pagarlo luego. Nos dicen que podemos ganar mucho dinero, fama, poder y también felicidad haciendo de nuestro cuerpo un lugar público... Sí, con esto me refiero a la prostitución, alcohol, drogas, relaciones sexuales, cigarrillos, estafas... y sí, nos vendemos al que mejor nos haga perder nuestra integridad, pureza, salud pero por sobre todo, nuestra santidad. ¿Y para qué hacemos todo esto?, pues para poder comprar las cosas que ellos mismos nos venden, un circulo vicioso y sin salida que te lleva al cansancio o mejor dicho a un vacío imposible de llenar, una vida sin propósito, una vida totalmente infeliz... Al menos, eso se ve siempre al mirar al hámster girando en su rueda.


Pues el mundo sólo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo;

1 Juan 2:16 (NTV)


No pensar, no poder decidir con entendimiento, razonamiento ni discernimiento te convierte automáticamente en un animal. Sí, es duro pero eso es lo que diferencia a un hombre de un animal.
Ya sé que estamos en el tiempo donde todo es ya, ahora, al instante y que de tanta actividad nuestra mente no quiere trabajar más y propone hacerlo de la misma manera, como le han enseñado: rápido. Yo siempre digo que facilidad no es lo mismo que felicidad, incluso la biblia habla muchísimo sobre saber esperar y tener paciencia porque todo toda acción tiene una consecuencia. Nada de lo que hacemos queda sin una  recompensa, sea buena o mala. No se trata de vivir el momento y luego buscar alguna solución. ¿Para qué buscar solución a problemas que se pueden evitar?. ¿Para qué seguir girando en la rueda del hámster?.

Yo propongo que sigamos utilizando la pulsera de WWJD y nos quitemos las de "Comprame" y "Vendete". Al fin y al cabo, estamos tan perseguidos por tan tantas cosas que dejamos de perseguir a Jesús. Corremos y corremos para no llegar a ningún lugar y terminar en una tumba sin haber vivido ni experimentado amor, paz, felicidad, consuelo, amistad, prosperidad...
Disfrutemos del hoy, aprendamos del ayer y esperemos el mañana siempre con la mirada puesta en Jesús.

En fin, hice una pequeña encuesta, un poco infantil pero es una de las maneras que deberíamos tener en cuenta al momento de tomar una decisión.

¿Qué haría Jesús en mi lugar cuando no tengo dinero y quiero algún producto?:



A) Lo robaría.

B) Pediría dinero prestado o utilizaría una tarjeta de crédito.

C) Trabajaría las 24 hs del día para poder comprarlo.

D) Meditaría en:


 Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.
Mateo 6:33 



¿Que haría Jesús en mi lugar cuando me ofrecen tener relaciones sexuales sin estar casado?.¿Qué haría Jesús en mi lugar si me ofrecen tener relaciones sexuales con otra persona  que no es mi esposa/o?:


A) Vendería su pureza, integridad y respeto.

B) Meditaría en Gálatas 5:19Hebreos 13:4


Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza pecaminosa, los resultados son más que claros: inmoralidad sexual, impureza, pasiones sensuales,

Gálatas 5:19



Todos deben considerar el matrimonio como algo muy valioso. El esposo y la esposa deben ser fieles el uno al otro, porque Dios castigará a los que tengan relaciones sexuales prohibidas y sean infieles en el matrimonio.
Hebreos 13:4


¿Qué haría Jesús en mi lugar cuando mis amigos me ofrecen alcohol, cigarrillos o drogas?



A) Lo aceptaría para no quedar mal con sus amigos.

B) Meditaría en Proverbios 22:3 y Jeremías 15:19 (b)

El que es inteligente ve el peligro y lo evita; el que es tonto sigue adelante y sufre las consecuencias.
Proverbios 22:3

¡Conviértanse ellos a ti, mas tú no te conviertas a ellos!
Jeremías 15:19 (b)



¿Qué haría Jesús en mi lugar cuando me hacen bullying?:



A) Llorar

B) Insultarlos y golpearlos

C) Meditaría en Proverbios 19:11, Proverbios 15:1 y Romanos 12:17.


Los necios dan rienda suelta a su enojo, pero los sabios calladamente lo controlan.
Proverbios 19:11

La respuesta amable calma el enojo; la respuesta grosera lo enciende más.
Proverbios 15:1

 Si alguien los trata mal, no le paguen con la misma moneda. Al contrario, busquen siempre hacer el bien a todos.
Romanos 12:17

¿Qué haría Jesús en mi lugar cuando no tengo más fuerzas y quiero abandonarlo todo?:



A) Rendirse.

B) Quejarse

C) Meditaría en Salmos 138:3 y Nehemías 6:9

Cuando te llamé, me respondiste; me infundiste ánimo y renovaste mis fuerzas.
 Salmos 138:3

Y es que ellos querían asustarnos, pensando que así dejaríamos de trabajar, pero yo le pedí a Dios que me ayudara a seguir trabajando con más fuerza aún.
Nehemías 6:9



¿Qué haría Jesús en mi lugar cuando decir que soy cristiano hace que todos se me burlen y me traten de cura, monja o pastor?:



A) No le diría a nadie para que no se le rían.

B) Les respondería insultándolos.

C) Meditaría en Romanos 1:16, Marcos 8:38 y 1º Corintios 1:18

No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para que todos los que creen alcancen la salvación, los judíos en primer lugar, pero también los que no lo son.
 Romanos 1:16

Delante de esta gente malvada que rechaza a Dios, no se avergüencen de mí ni de mis palabras. Si lo hacen, yo, el Hijo del hombre, me avergonzaré de ustedes cuando venga con el poder de mi Padre y con sus ángeles
Marcos 8:38

El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz parece una tontería a los que van a la perdición; pero este mensaje es poder de Dios para los que vamos a la salvación.
 1º Corintios 1:18



¿Qué haría Jesús en mi lugar si estoy ante una situación complicada y mentir es lo único que me puede salvar?:



A) Mentiría

B) Meditaría en Colosenses 3:9 y Salmos 119:29

No se mientan los unos a los otros, puesto que ya se han despojado de lo que antes eran y de las cosas que antes hacían,
Colosenses 3:9


Aléjame del camino de la mentira y favoréceme con tu enseñanza.
Salmos 119:29


¿Qué haría Jesús en mi lugar cuando estoy en mi computadora y me dan ganas de ver pornografía?:


A) La vería sin dudarlo

B) Meditaría en Mateo 5:28, 1 Corintios 6:9 y Filipenses 4:8

 Pero yo digo que el que mira con pasión sexual a una mujer, ya ha cometido adulterio con ella en el corazón.
Mateo 5:28

¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales,
1 Corintios 6:9

Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza.
Filipenses 4:8

jueves, 21 de noviembre de 2013

Soy un árbol

Nuestra vida es como la de un árbol y no cualquier árbol sino uno que da frutos. Cuando se vive sin Cristo nuestras hojas se marchitan y el tallo al igual que las raíces se secan, sólo somos tierra seca sin ninguna otra función que no sea ensuciar. Ahora, cuando Jesús viene a tu vida, te implanta una semilla de promesas y esperanza. La tierra árida se vuelve tierra fértil y buena, lugar donde la semilla de la Vida es sembrada. Luego el agua (Juan 7:37-39) hace que crezcamos y comencemos a echar raíces. Comenzamos con todo tipo de circunstancia que hacen que mientras más pruebas y dificultades, nuestras raíces carezcan más y más hacia abajo. Siempre es bueno echar raíces y sobre todo que sean profundas. Mucha gente se molesta cuando viene éste tiempo pero luego, cuando su tallo crece y se convierte en todo un árbol lleno de frutos, agradecen demasíado ése tiempo en el cual hubo dolores porque toda semilla muere antes de echar raíces. Asi somos nosotros, morimos al deseo de éste mundo que sólo nos lleva a la muerte. Morimos para vivir, sacrificando cosas para poder llegar alto y dar un fruto sabroso.

"El justo florecerá como la palmera"; las palmeras tienen la particularidad de tener raíces tan profundas que pueden llegar a los cincuenta metros. Si somos como la palmera, ni los vientos más fuertes, ni la tempestad más grande pueden destruirnos porque en nuestra etapa de "sufrimiento" nuestras raíces se profundizaron de tal manera que lo alto que somos de la tierra hacia arriba, así también lo somos de la tierra hacia abajo. Nunca debemos enojarnos por los parciales de la vida, simplemente te están preparando para el exámen final. Son necesarios y obligatorios. Persona que no echa raíces, persona que no dura ni en segundo en la adversidad.

Uno de los significados de fruto es "producto de la tierra o del mar, especialmente el que sirve para alimentar a las personas o los animales"; además de esto, liberan semillas. Nosotros caminamos como árboles que caminan (Marcos 8:24 (TLA) : El ciego respondió: —Veo gente, pero parecen árboles que caminan.) cuando alguien se acerca a nosotros, toma un fruto nuestro y lo prueba. Si no es agradable, usted está podrido. La única forma de poder de dar buenos frutos es matando a los gusanos que nos pudren. Esos gusanos pueden ser cualquier pecado, oculto o no. La única forma de matarlos y dejar que no se coman nuestros frutos es con Jesús, la fuente de agua viva que nos dio vida, tiene también el insecticida perfecto para combatirlos: la santidad. Hay que permanecer en la huerta del Señor, allí nada puede arruinar tu fruto ni mucho menos un hombre talarte. Por eso Jesús dijo:

»Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Él corta de mí toda rama que no produce fruto y poda las ramas que sí dan fruto, para que den aún más. Ustedes ya han sido podados y purificados por el mensaje que les di. Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí. »Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada. El que no permanece en mí es desechado como rama inútil y se seca. Todas esas ramas se juntan en un montón para quemarlas en el fuego. Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido! Cuando producen mucho fruto, demuestran que son mis verdaderos discípulos. Eso le da mucha gloria a mi Padre.
Juan 15:1-8 (NTV)

Seamos gente de raíces profundas y que lleva fruto agradable. Con Jesús podemos dar vida porque una característica del árbol es que toma el dióxido de carbono, que los seres humanos exhalamos en la respiración, y lo inhala para exhalar oxígeno. Sin oxígeno la gente muere, sin tu exhalación la gente muere. Sin tus palabras de vida que Jesús te dio, la gente muere. Sin tu fruto, la semilla de Vida no es implantada en sus vidas y siguen siendo gente que solo sirve para ensuciar. ¡Vamos a sembrar las mejores semillas y devolver vida a los muertos!.

Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones; sino que se deleitan en la ley del Señor meditando en ella día y noche. Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen.
Salmos 1:1-3 (NTV)

domingo, 10 de noviembre de 2013

Dios me ama en todo momento

¡Cuán bello es el amor de nuestro Señor!. Siempre con nosotros en todo momento. Dios nos ama mucho más de lo que podamos imaginar. Muchas veces cuando enfrentamos dificultades creemos que Él nos ha olvidado e incluso no nos ama como en un principio, ahí es donde vienen los pensamientos de auto-desvalorización de nosotros mismos, intentando buscar el por qué de las cosas, afligiéndonos y lastimando nuestra relación con Dios. Es difícil creer que Él sigue allí en medio de las tormentas, cuando una gran enfermedad toca nuestras vidas o la de algún ser querido. Aveces es mucho más difícil cuando no hay dinero para alimentarnos, vemos como llegan y llegan facturas por pagar, llamadas telefónicas a toda hora intimidándonos a abonar nuestras deudas y preguntas como: ¿qué vamos a comer hoy?, ¿sobreviviremos mañana?, ¿perderemos todas las pocas cosas que nos quedan?; hacen que terminemos colapsándonos y comenzar a enfocarnos en los problemas y no en la Solución. La desesperación comienza a cobrar terreno en nuestra vida, el temor, la duda y la desesperanza invaden nuestra mente, y un drástico pensamiento nace en nuestro corazón: Dios no me ama, Dios no existe.
Todo en lo que creíamos, todo lo que vimos, escuchamos y hablamos pasó a ser sólo una gota en el inmenso océano de la indiferencia. Nos ahogamos y nada ya tiene sentido, no nos interesa nada. Lo único que hay frente a nuestros ojos es el gigante problema y no, nosotros no somos David, sino uno más del ejército, uno de los más debiles y cobardes. En momentos como éstos no hay palabra, intención ni aliento que valga, nuestra fe está muerta y pronto lo estaremos nosotros... O al menos así parece.

Hay unos versículos que tienen demasiado significado en momentos de pensar que ya estamos rechazados de Su amor y también muertos, así dice Romanos 8:35-39 (NTV)

¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? (Como dicen las Escrituras: «Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero» ). Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó. Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.

¡Hey!, nada puede separarnos de Su amor, Él nos ama tanto que nos deja atravesar desiertos de incertidumbre, duda, incredulidad, temor, desesperación y todo aquello que nos produce preocupación para que de esta manera nos haga ver que debemos depender de Él y de nadie más, tus problemas son sólo una excusa para que hagas del Todopoderoso tu todo. Muchos creen que Dios quiere que le demos sacrificios en todo tiempo, ofrendas aquí, ofrendas allá y todo lo terminamos haciendo de mala gana. Lo que realmente quiere Dios es que lo ames como Él te ama, haciendo lo correcto.

Al Señor le agrada más cuando hacemos lo que es correcto y justo que cuando le ofrecemos sacrificios.
          Proverbios 21:3 (NTV)

Nuestra actitud hacia Dios es la que hará la diferencia. Si en medio de problemas no lo buscamos a Él hasta el cansancio, el cansancio del problema nos va aplastar. Adorarle y alabarle a Dios en medio de toda situación produce la solución a todos nuestros problemas pues estamos dándole el primer lugar, buscamos ver el sol aun cuando la oscura tormenta no ha terminado, es nuestro amor hacía Él que nos da fe.

Escribe que los malvados son orgullosos, pero los justos vivirán por su fidelidad a Dios.»
               Habacuc 2:4 (DHH)

Digamos: "problema, Dios me ama cuando estás o no estás. Ahora yo voy a hacer lo mismo, lo voy a alabar y adorar con vos o sin vos porque yo lo amo". ¡Seamos gente comprometida hasta el último aliento!. ¡Demostremos a toda circunstancia quién manda!. ¡Alabado sea el Señor!

Aunque las higueras no florezcan y no haya uvas en las vides, aunque se pierda la cosecha de oliva y los campos queden vacíos y no den fruto, aunque los rebaños mueran en los campos y los establos estén vacíos, ¡aun así me alegraré en el Señor ! ¡Me gozaré en el Dios de mi salvación! ¡El Señor Soberano es mi fuerza! Él me da pie firme como al venado, capaz de pisar sobre las alturas».
              Habacuc 3:17-19 (NTV)

lunes, 21 de octubre de 2013

Yo confío en Dios

Todo comenzó cuando subi al colectivo y perdí el boleto (comprobante). Sentado en el asiento cercano a la puerta de descenso, mi cabeza era un cóctel de pensamientos de dudas e inseguridades. Buscaba con la mirada a dónde podría haberse caído mi boleto pero no lo encontré. La ansiedad aumentaba cada vez más y más, ¿qué pasaría si subiese el inspector a controlar los boletos y yo no tuviese el mío?, ¿debería abonar el pasaje otra vez?, ¿y si no me quedaba más saldo para otro pasaje?.
Muchos pensamientos me carcomían la mente, nunca antes había perdido el comprobante, ésta era la primera vez que me sentía desprotegido, preocupado, con miedo y nervios. Lo único que deseaba era que el inspector no subiese al bus.

Mientras la tensión aumentaba con cada parada a la espera de que el inspector no subiese, intenté poner mi confianza en Dios y no permitir que mis pensamientos me desenfoquen. Creer que un hombre va a subir y pedirte el boleto, a creer que no lo hará, deberían ser 50% de probabilidades para cada uno pero en los momentos de presión y debería decir de desesperación, las probabilidades no existen para la lógica. Era algo así como 99,99% que subiría el inspector y 0,01% que no lo haría.
Cuando uno cumple todo el tiempo con la ley no siente preocupación alguna, ya que sabe que nada malo ha hecho. Me sentía perseguido. Intentaba creer que Dios me respaldaría porque era la primera vez que no cumplía, creía que Él tendría misericordia de mi y ese inspector no aparecería o que misteriosamente el boleto lo haría.
Siempre he oído y también leído  sobre la confianza en Dios. Cuando todo va bien, es muy sencillo practicarla pero cuando estás en aprietos...

La falta de pasar tiempo con alguien te hace dudar de ésa persona porque no la conoces realmente como es. No sabes si tiene buenas intenciones. Podría ser un hipócrita o traidor. Cuando uno pasa tiempo con Dios, aprende a conocerlo,  no por lo que te hayan dicho en una reunión o en algún sermón, sino a conocerlo personalmente. Saber que le gusta y que no, conocer sus cualidades y una de las cosas más grande, la confianza.
Abraham conoció a Dios y le llegó a creer tanto que sacrificaría a su hijo ciegamente porque él sabía quién era Dios. Era tal su confianza que pensaba que si su hijo Isaac muriese, Dios lo resucitaría.
Es una cuestión de fe, es creer que aunque no lo puedas ver, Dios lo puede hacer.

Conclusión, me sentí totalmente avergonzado al descender del colectivo y no haber podido pasar esa prueba de la confianza en Él. El inspector nunca subió al colectivo. Al llegar a mi casa meditaba en todo lo ocurrido y se me vino a la mente la vida de Abraham, que fue lo que acabo de contar. Me puse reflexivo y metí mi mano en el bolsillo trasero de mi pantalón, para que con sorpresa encontrase el boleto que yo había perdido. Sí, el boleto estaba ahí, no sé cómo pero apareció ahi. Tremendo malestar pase en ése autobús porque de pasar a ser 30 minutos de viaje, los viví como si hubiesen sido horas.
He aprendido a confiar en Dios, lo que parece una agonía, con Él es sólo paz. Quizás es un ejemplo un poco "tonto" pero créanme, ésa pequeña lección me ayudó un montón y ahora que otra opción me queda, si no la de confiar en Dios. Si su fidelidad está en pequeñas cosas, como no me voy a atrever a creer en cosas más grandes.

miércoles, 20 de marzo de 2013

No confíes en una persona si no quieres decepción

Estaba observando que cuando uno tiene personas, ya sean amigos o familiares cercanos, tiende a otorgarles un grado de confianza que es generado debido a experiencias, tiempo invertido, charlas, en fin, cualquier situación que haga que uno abra su corazón a alguien. Confiamos porque encontramos en ellos un lugar donde dejar nuestras cargas, sin importar que tan graves sean, creemos que ellos pueden ayudarnos. El diccionario (RAE) define confiar como la esperanza firme que se tiene de alguien o algo; y eso es lo que hacemos, esperamos en ellos porque nos aconsejan, nos animan, nos dan su amor, nos hacen sentir seguros y de mejor animo. Éstas personas son de gran valor para nosotros porque podemos decirles cualquier cosa y ellos guardarán el secreto. Les amamos tanto que no los cambiaríamos por nada ni por nadie. Son como nuestro superhéroes. Nunca se cansan de escucharnos y pueden darnos solución a todos nuestros problemas. En otras palabras, son perfectos. Todo esta muy bien hasta que en algún momento de la vida vemos que esas personas que creíamos perfectas y significaban tanto para nosotros, nos decepcionan.
Que gran problema es la decepción. El diccionario (RAE) la define como frustración que se da al desengañarse de lo que no satisface nuestras expectativas. Cuando una persona de confianza nos falla, toda la relación que se tenía con ella se rompe porque es una situación dolorosa. Esperamos tanto de alguien que al momento de que nos demuestran que no son la perfección que veíamos, colapsamos emocionalmente. Sentimos como si nos hubiesen apuñalado por la espalda. Esa herida provocada tarda mucho tiempo en sanar, algunas veces no sana nunca... Son situaciones que nos dejan lecciones y nos hacen abrir bien los ojos antes de volver a abrir nuestro corazón. Nos preguntamos, ¿Por qué nos suceden estas cosas?, ¿Por qué la gente nos falla?. Preguntas que han sido respondidas hace miles de años a todas aquellas personas que se preguntaron, preguntan y preguntaran algún día, en un libro llamado Biblia.
La Biblia narra en Jeremías 17: 5-8 que Dios dice "Maldito es el hombre que confía en el hombre" pero "Bendito es el hombre que confía en Dios". La razón porque los seres humanos nos decepcionan es que no tienen la capacidad de ser perfectos como lo es Dios. El hombre siempre a la corta o a la larga nos va a fallar pero Jehóva nunca lo hará. Muchos creen que Dios no los escucharía ni aconsejaría, ni los amaría como lo podría hacer un ser querido sino que es castigador, eso se debe a que están cegados por el pecado y eso es lo que éste les hace creer. La esencia de Dios es amor y la biblia dice que es tardo para ira y grande en misericordia, así que no hay excusa para no confiar en Él. De la misma manera que hicimos para confiar en las personas debemos hacerla para con Dios. Si no nos acercamos a Él y le hablamos, no vamos a lograr nada. Para resumir toda esta idea de en quien confiar voy a citar Isaías capítulo 40, versículo 26 al 31 en la versión Nueva Traducción Viviente (NTV); dice así: 
Oh Jacob, ¿cómo puedes decir que el Señor no ve tus dificultades?
    Oh Israel, ¿cómo puedes decir que Dios no toma en cuenta tus derechos?
¿Acaso nunca han oído?
    ¿Nunca han entendido?
El Señor es el Dios eterno,
    el Creador de toda la tierra.
Él nunca se debilita ni se cansa;
    nadie puede medir la profundidad de su entendimiento.
 Él da poder a los indefensos
    y fortaleza a los débiles.
Hasta los jóvenes se debilitan y se cansan,
    y los hombres jóvenes caen exhaustos.
En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas;
    volarán alto, como con alas de águila.
Correrán y no se cansarán;
    caminarán y no desmayarán.

 Como podemos leer, el nos conoce más de lo que jamás alguien podrá hacerlo. En Él encontraremos todo lo que estuvimos buscando en las personas. Alguien que nos anime, aconseje, ame y nos haga sentir mejor y seguros. Si no quieres más decepción y angustia confía en el Señor.

martes, 22 de enero de 2013

Honremos a los vivos

Si yo muriese esta noche, ¿qué diría la gente de mi?. He visto que cuando uno deja este mundo las personas cercanas y no tan cercanas escriben y recuerdan vivencias pasadas, palabras de afecto y cuentan sus virtudes. Le honran con halagos, flores y respeto. Invierten un dineral en el entierro y los servicios fúnebres. Todos olvidan sus pleitos y recuerdan los buenos momentos vividos. No hay lugar para la risa, todo es llanto y miradas de incertidumbre, asombro, seriedad y tristeza entre los seres queridos.
Algo que siempre me ha intrigado es la respuesta a esta pregunta:  ¿Por qué se atiende tan bien al ser humano cuando muere y no cuando esta en vida?, ¿Por qué tanta honra cuando esta difunto y no cuando esta con vida?. De muerto no va a poder compartir ni disfrutar ni incluso oír sus palabras y su compañía.
A mi me gustaría que todas las palabras que tengan para decirme, todas las flores, todo el dinero y todo el amor me lo demuestren en vida para poder apreciarlo y agradecerles personalmente. No es lo mismo festejar con un cadáver que con un ser vivo. Es bueno saber que lo que los demás opinan de uno pero decircelo a un perecido no me parece lo más adecuado. Es como si le fuese a decir cuanto amo, extraño y todo lo que significa para mi a una persona que falleció hace 5 horas. Tuviste toda una vida para demostrárselo, para declarárselo y una vez muerto, ¿se lo vienen a decir?. Bueno no comparto mucho la idea de apreciar a una persona post-vida.
Si hay algo que decir, que demostrar, que honrar hágalo en vida. De nada sirve llorar con con un fallecido sin haberlo hecho cuando estuvo con vida. ¿De que sirve amar a un muerto?, si lo que yace en ese cajón solo es un envoltorio porque su espíritu no esta allí.
Nunca es tarde para expresar nuestras emociones pero el momento correcto puede pasar.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Ser cristiano


Se dicen muchas cosas de como debe comportarse un cristiano. Sólo lo voy a resumirlo en dos versículos bíblicos. Están en la versión Nueva Traducción Viviente. Cada uno saque sus propias conclusiones.

Deuteronomio 30:11-20 (NTV)


El mandato que te entrego hoy no es demasiado difícil de entender ni está fuera de tu alcance. No está guardado en los cielos, tan distante para que tengas que preguntar: “¿Quién subirá al cielo y lo bajará para que podamos oírlo y obedecer?”. Tampoco está guardado más allá del mar, tan lejos para que tengas que preguntar: “¿Quién cruzará el mar y lo traerá para que podamos oírlo y obedecer?”. Por el contrario, el mensaje está muy al alcance de la mano; está en tus labios y en tu corazón para que puedas obedecerlo.

»¡Ahora escucha! En este día, te doy a elegir entre la vida y la muerte, entre la prosperidad y la calamidad. Pues hoy te ordeno que ames al Señor tu Dios y cumplas sus mandatos, decretos y ordenanzas andando en sus caminos. Si lo haces, vivirás y te multiplicarás, y el Señor tu Dios te bendecirá a ti y también a la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer.

»Sin embargo, si tu corazón se aparta y te niegas a escuchar, y si te dejas llevar a servir y rendir culto a otros dioses, entonces te advierto desde ya que sin duda serás destruido. No tendrás una buena y larga vida en la tierra que ocuparás al cruzar el Jordán.

»Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre bendiciones y maldiciones. Ahora pongo al cielo y a la tierra como testigos de la decisión que tomes. ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir! Puedes elegir esa opción al amar, al obedecer y al comprometerte firmemente con el Señor tu Dios. Esa es la clave para tu vida. Y si amas y obedeces al Señor, vivirás por muchos años en la tierra que el Señor juró dar a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob».

Marcos 12:29 (NTV)

El mandamiento más importante es: “¡Escucha, oh Israel! El Señor nuestro Dios es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”  El segundo es igualmente importante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Ningún otro mandamiento es más importante que éstos.